AHORA QUE SI YA TENGO QUE MOSTRAR VAYAMONOS A LAS REDES SOCIALES. LO QUE PUEDE PASAR CON EL MAL USO DE ELLAS. PARTE 1
- lilianaortizmarcar
- 20 jun 2024
- 4 Min. de lectura

Para nadie es un secreto que la extensión de nuestras vidas correspondería a nuestra vida social, pero como los tiempos han cambiado de manera exuberante en las últimas décadas, nos hemos acercado y separado notoriamente de la idea de la comunicación presencial, de la existencia de un cuerpo físico que nos ataque o nos apoye e hicimos de las Redes Sociales parte de lo que nos representa. Entonces, hablar de violencias invisibles, sin hablar de algo que nos une y nos separa, que es tangible porque está ahí pero es etérea o intangible como sea la inmediatez del momento y en donde dependiendo de la madurez de quien la use puede ser una herramienta y no un arma contra uno mismo, sería mostrar indiferencia ante una de las realidades más desconcertantes que pueda existir para muchos, en especial las nuevas generaciones, para quienes en ella, y dependiendo en gran medida su vida social de ella, puede ser el fin de la vida social.
Aquí vamos a hablar de lo que se hacía antes y se hace ahora y que puede poner en riesgo nuestra integridad, nuestra salud y hasta nuestra vida. Lejos ha quedado la época en donde para demostrar que teníamos las agallas para timbrar en una casa y salir corriendo era una aventura infantil, e igualmente para llamar y colgar o para hacer alguna broma boba y colgar en los antiguos teléfonos sin identificadores era una forma de pasar el tiempo. Sin embargo, y aunque no lo crean, también habían estafas, seguimientos y otras formas de garantizar que el interlocutor al otro lado se sintiera intimidado por las palabras o amenazas con las cuales muchas de estas bromas se hacían sin mesura.
Empezaré por hablar que desde hace unas décadas para acá (digamos comienzos de la década del 2.000) había incluso series que ahora parecerían ingenuas, pero que en su momento fueron sensacionales, porque trataban uno de los temas más incipientes para la época y era el uso del Internet como forma de esparcimiento (y hay que decirlo, era de manera absurda en el sentido que muchos de los retos que actualmente se hacen se originaron en aquella época y son, en muchas ocasiones, humillantes, estresantes y vanales para muchos de los adultos que vivimos esa época y que incluso hoy consideramos peligrosos)
En términos reales, las Redes Sociales pueden darnos conocimiento (con un mar de anchura, pero con poca profundidad y aún así muchos estudiantes lo copian), puede darnos esparcimiento (con un grado tal de letalidad dado por supuesto de la cantidad de azúcar o peligro patente en muchos de sus retos), unir a personas (con una gran disposición a nuevas aventuras o con el interés de conocer a otros pero sin saber qué tan cierto es lo descrito en sus perfiles), ha acabado uniones, matrimonios y amistades por revelar secretos o pensamiento ofensivos con respecto a situaciones que presencialmente no haríamos, etc.
Existe un meme de los Simpsons de una mujer diciendo "Quién piensa en los niños?" La respuesta es nadie. Verán, los padres se han encargado desde chicos a que la mejor forma de mantener a un niño entretenido es con un celular en la mano mientras realiza actividades como ir al banco y esperan que no se inquieten: Noticias Papás! Existe el mundo de los niños, en donde ellos van a hacer lo que les enseñaron y mantener a un niño en un ambiente de adultos es contraproducente. Biológicamente hablando, tanto los colores intensos como las actividades llamativas pueden afectar la conducta, por lo que no es posible que ustedes lleven a un niño pequeño a una actividad de adultos y no se aburra. Están usando el internet como antiguamente uno podía usar el azúcar, el chocolate y el café a escondidas para mantenerse despierto para ver una novela, una serie o una película (solo que ahora los niños tienen 2 o 3 años y hace 20, 30 o 40 años atrás teníamos 10 u 11 años). Lo anterior implicaría pensar en un grado de madurez (o inmadurez) que hace que las pataletas sean los pensamiento más concadenados con respecto a una o dos generaciones atrás.
Ahora pasemos al pequeño abrebocas que correspondería a la famosa frase: "El/Ella me sigue para hacerme escándalos y no sé de donde saca la información). Las Redes Sociales tienen la respuesta. Hasta hace unos años, las personas compraban o hacían cosas para hacerse notar ante sus amigos, pero de manera presencial. El rastro tecnológico que dejamos va más allá de dónde estamos o qué comemos. Incluso, con nuestras opiniones nos sólo nuestras ex parejas, ex amigos y otros pueden decidir dónde estamos o estaremos de acuerdo a nuestras rutinas, sino que además nuestros detractores (heaters) pueden meterse en nuestras vidas personales, porque les damos el poder. Cuándo se preguntarán muchos. Pues cuando deseosos de publicar nuestros estados de ánimo, nuestra situación amorosa, nuestra necesidad de afecto, nuestros deseos más íntimos les enviamos pistas sin darnos cuenta.
No pienso publicar esta semana un audio sin que exista la contraparte de la Responsabilidad Social Empresarial y a partir de ahora por un mes, les daré una sencilla guía de qué nos pone en peligro ante esta herramienta que puede ser usada como arma cuando no se utiliza de manera apropiada.
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